domingo, 11 de marzo de 2007

Czeslaw Milosz

Un cristiano pobre observa el Ghetto

Las abejas erigen alrededor de rojas vísceras,
las hormigas alrededor del negro hueso.
Ha comenzado: el desgarro de las sedas pisoteadas con desprecio.
Ha comenzado: la ruptura del vidrio y la madera, del cobre y el níquel,
de la plata y el estuco, de las láminas de hierro, de las cuerdas del violín,
de las trompetas y el follaje, de las vasijas y cristales.
¡Puf! El fuego resplandece desde los muros amarillos,
abrasa el pelo animal y el cabello humano.

Las abejas erigen sobre el panal de los pulmones,
las hormigas sobre el blanco hueso. Destrozan papel, caucho,
sábanas, cuero, lino, fibras, tejidos, hilos, alambre y forros de sierpe.
El techo y las paredes se derrumban entre llamas
y el fuego consume los cimientos.
Ahora sólo queda la tierra, pedregosa y yerma,
con un solo árbol deshojado.

Lentamente, excavando un túnel, un centinela clandestino se hace paso,
con una pequeña linterna roja atada sobre su frente.
Toca los cuerpos sepultados y los cuenta, avanza,
reconoce las cenizas humanas por su luminoso vaho,
las cenizas de cada hombre distinguibles por la intensidad de sus matices.
Las abejas erigen alrededor de una roja huella.
Las hormigas, en el vacío dejado por mi cuerpo.

Tengo miedo, tanto miedo del centinela clandestino.
Tiene los párpados hinchados, como un Patriarca
que se ha sentado tenazmente a la luz de los cirios
para leer el gran libro de la especie humana.

¿Qué le diré, yo, un judío del Nuevo Testamento,
que ha esperado dos mil años por el regreso de Cristo?
Mi quebrantado cuerpo me llevará hasta sus ojos
y él me contará entre los cómplices de la muerte:
el incircunciso.

Varsovia, 1943


Czeslaw Milosz es uno de los grandes poetas del siglo XX. Aunque nació en Lituania en 1911, Milosz es un autor polaco que vivió en Varsovia durante la ocupación nazi. En 1951 se separó del partido comunista y se exilió a París. En 1960 se trasladó definitivamente a los Estados Unidos para asumir un cargo como profesor en la Universidad de California en Berkeley. Ganó el Premio Nóbel de Literatura en 1980. Pertenece a una extraordinaria generación de poetas polacos que incluyen a otra ganadora del Premio Nóbel, Wislawa Szymborska (1923), aunque mis favoritos son Zbigniew Herbert (1924) y Anna Swir (Swirszczynska, 1909-1984).

Uno de los conceptos centrales de la poesía de Milosz es que eso que llamamos “civilización” o “cultura” son construcciones muy frágiles, conceptos en permanente destrucción. La realidad, entonces, está en flujo constante y la capacidad del poeta para aprehender con su conciencia esa realidad le permite construir poesía a partir de las ruinas de la historia. Esa es la base para otro concepto central de la poesía de Milosz: todos los poetas participan en la construcción de un Estado apolítico y sin fronteras geográficas, el Estado de la Poesía, regido por las ideas y las palabras.

“Un cristiano pobre observa el Ghetto” es un poema extraordinario por su realismo y por su belleza. El cristiano pobre es el poeta mismo, Milosz observando la destrucción de una comunidad judía confinada por el ejército Nazi a un ghetto (o gueto). Los espectadores que vieron la película de Roman Polanski, “El Pianista”, presenciaron una reconstrucción del mismo ghetto descrito por Milosz. Es sorprendente que la imagen que vemos en el cine de la destrucción del ghetto, con su asombrosa carga de realidad, no sea tan tangible y poderosa como la alucinante visión creada por Milosz con el recurso de la palabra. La razón es que en el poema vemos esa destrucción a través de la óptica del poeta, impotente en el instante de la destrucción, culpable para siempre por su marginalidad como un cristiano pobre. Es una perspectiva desgarradora de la historia. El poder de la palabra para atrapar ese momento de la caída moral de una civilización, sin embargo, nos otorga un mínimo rescoldo de esperanza.

“Un cristiano pobre observa el ghetto” fue originalmente escrito en polaco. Traduje este poema al español a partir de la versión inglesa realizada por Czeslaw Milosz.


Para leer más

Otros poemas en
A media voz

Página oficial de Czeslaw Milosz (en polaco)

Seamus Heaney escribe sobre Milosz, un premio nóbel sobre otro, en
Letras Libres

El poema de la semana es seleccionado y comentado por Jorge Ávalos.

4 comentarios:

gusanita dijo...

te gusta muxo este mundo de poder expresarte y decir todo kuanto kieres jeje escribes muy bien!!
esto de los blogs nos ayudan a despistarnos es una forma de desaogarte, de divertirte..en fin un pasatiempo....
besitos!

ifigenia dijo...

Buscanoa la poesía de Milosz he entrado a tu blog y me has parecido muy cuidadoso en cuestiones de literatura. ¿Conoces la poesía de Javier Herau? "No tengo miedo de dormir entre pájaros y árboles", algo así dice en algunos versos. Mucha suerte con el ejercicio de la palabra.

Solavá dijo...

Creo que el verso correcto es "no tengo miedo de morir entre pájaros y árboles". Es muy hermoso ese poema. A Javier Heraud lo leí primero en inglés en una antología de literatura latinoamericana. La suya es una poesía simple en su lenguaje pero adquiere profundidad por su manera de redescubrir la naturaleza que le rodea en sí mismo. Heraud murió muy joven. Benedetti lo incluyó en su antología de poesía trunca. A mí me parece increíble que un poeta que se le vincula a la guerrilla sea en realidad tan elegíaco y puro. Gracias por tu comentario. Quizás retome este blog que tenía tan abandonado.

Anónimo dijo...

creo q Milosz fue un gran poeta ya que fue muy cuidadoso con la literatura al escribir en sus poemas expresiones que nos hacen sentir bien...
for ever Milosz